"Cartas confusas, entre el miedo,la duda y el terror. Palabras que se dicen, y que quizás ni se sienten, ni se piensan, ni se les presta atención al ser plasmadas en el papel. Pero da igual. Este no era el caso. Siempre sería más fácil escribir, que decir; lápiz que voz; mirar el papel, antes que a su cara. Claramente, mucho mas sencillo creer que fue un sueño y que no pasó en realidad. Algo lógico, en los sueños pasa hasta lo inimaginable, según ella, la realidad es otra cosa. Curioso, el simple hecho de mirar hacia arriba y ver el cielo, de noche, de día; con estrellas o sin ellas... le hacía sonreír y llorar, sin saber por qué. Pero siempre queda el miedo, la duda y el terror, se repetía todos los días.
Eso continuó así. Las tres palabras reflejadas en las cartas confusas siguieron ahí. Sin cambio, sin moverse, sin salir de su cabeza. Y se hizo realidad firme su miedo. Quedó sola, por no arriesgar, por no abrirse. Sola, ante el miedo, la duda y el terror".