Mira hacia el cielo
siente desesperación,
pide un deseo
que le haga sentir mejor.
Le dije:
Cuando no sepas que hacer,
alza tus manos al cielo y ¡grita!.
Cuando te sientas triste,
alza tus manos al cielo y ¡grita!.
Cuando seas tan feliz
que parezca que el corazón te estalle,
Alza tus manos al cielo y ¡grita!.
Ella respondió:
Un desahogo de sentidos
un despertar de ideas,
me siento libre al fin
me siento mucho más feliz.